Archive for the ‘Sugerencias’ Category
Corre, Martha, corre
Posted on: 7 November 2012
- In: Marthadas | Sugerencias
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…Uy si si… ahora es que todo el mundo corre… Uy si si…
Es un deporte que se ha convertido en moda. Todos los días, alguien se arma de tenis y determinación, en esta eterna lucha para bajar de peso. Hasta hemos pasado por sus consecuencias, de alguna u otra manera: madrugando para apoyar a los que queremos o pegados en alguna presa por alguna calle cerrada.
A mi me encanta correr. Amo correr. Siento maripositas en la panza cuando corro.
Especialemente, por dos motivos
- Es mi momento de claridad mental, ese momento zhen en el que alineo chacras y acomodo mi día.
- Porque puedo, cuando no debería de poder.
Desde pequeña tuve asma y todo lo desataba: si llovía, si hacia frio, si limpiaban, si usaban cierto tipo de desinfectantes, si amanecía… mil y una cosas me hacían terminar en emergencias de la clínica, nebulizada, inyectada y regañada porque, por lo general, se había desatado por jugar futbol con mi hermano El Macho.
Cuando estaba en el cole, mejoró pero quedó el rezago: asma inducida por deporte. Y así llegó el día en el que doña Martha me prohibió correr, trotar o similar. Ya más grande, yo me lo auto-prohibí porque no hay nada que deteste más que la temblorina que genera el Salbutamol… o el flit, como le dice doña Yelba.
Entrada en años laborales, conocí a mi amiguito Chepe en el trabajo. Él no solo corre como pasatiempo, si no que compite como los grandes. Así es que, cada vez que me lo topaba el lunes y le preguntaba que había hecho, me contaba de alguna carrera o competencia.
Lo admito: lo envidiaba…. Grandemente… Porque era algo que yo no podía hacer y me frustraba. Ahora es una de esas personas que me inspira.
Hace un par de años, decidí agarrar el toro por los cuernos y me tiré a la calle. Busqué un tratamiento que me ayudara a controlar los episodios, compré tennis, indumentaria y hasta busqué un nutricionisto con conocimiento en deportes.
No fue fácil: en un inicio, ni 100 metros podía avanzar. Hoy, ya alcanzo 8 kms en menos de una hora. Tal vez no sea una maratón, pero yo siento que toco el cielo cuando termino. Es una satisfacción increíble poder decir que voy superando una de las cosas que más se me ha dificultado en la vida.
No soy de esas que tweetea “5 kms para desayunar” o pasa subiendo fotos en Facebook de sus entrenamientos… porque para mi es algo muy personal…
…bueeeeeeeno, heme aqui, posteando en mi blog…
…pero todo tiene una razón de ser…
Necesito más musiquita de esa que hace que uno se energize para seguir, así es que aquí les comparto links de youtube de una parte del playlist que utilizo cuando estoy sola en la calle, que me ayuda a impulsarme tanto como el movimiento de brazos… al rato y alguien me pase alguna suguerencia de su musiquita…
- Waterloo, ABBA
- Burning Love, Elvis
- I’m Gone, I’m Going, Lesley Roy
- Dynamite, Taio Cruz
- Within a Mile of Home, Floggy Molly
- Life is a Highway, Tom Cochrane
- Misery (Radio Edit), Maroon 5
- Rabbit Heart (Raise it up), Florence and The Machine
- Can’t buy me love, The Beatles
Para rematar, cuando camino para bajar las pulsaciones:
(Por lo general, termino bailando… lo cual provoca miradas extrañas de extraños…)
Y ustedes, ¿qué escuchan cuando se mueven para que no se les apelote?
En un mes: Mario Benedetti y yo
Posted on: 14 November 2011
- In: En un mes | Sugerencias
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Para este sábado, me dije que iba a seguir el comentario que mi querida Amelie dejó en el blog que inició mi conquista por la lírica y me puse a buscar sobre Benedetti.
Empecemos con que yo creo que los papás nunca se pusieron de acuerdo y le encaramaron todos los nombres de la lista: Mario Orlando Hardy Hamlet Brenno Benedetti Farrugia, quien nació en 1920 y el mundo dejó de sentir su luz el año pasado, el 17 de mayo (o por lo menos así lo dice Wikipedia)
Digamos que lo admiro a más no poder porque hizo todo lo que yo quiero hacer cuando sea grande: escritor de novelas, ensayos, poesía, artículos, teatro, cuentos y hasta tiene discos donde grabó su voz leyendo sus propias obras… ¡en duetos! En total, logró publicar 80 libros y algunos traducidos en otros idiomas.
O sea, este hombre casi, casi, casi, casi destrona a Gabo en mi vida.
Echándole una ojeada a los títulos de sus novelas, me di cuenta que ya me había leído una de sus grandes obras: Gracias por el fuego.
¡Qué novela! ¡Qué narrativa! ¡Qué estilo! ¡Qué final!
Entonces, viene la parte mágica de mi travesía, porque me di cuenta que, en mi folder de lecturas favoritas que se caracterizan por ser inspiradoras, ¡tengo 5 poemas y 1 lectura de él!
Sí, damas y caballeros. Yo, Marthica Towers, he vivido en negación al no querer aceptar que me gusta la poesía.
Pero es que, ¿cómo no se va a enamorar uno de Táctica y Estragia?:
…
mi estrategia es
en cambio
más profunda y más
simple
mi estrategia es
que un día cualquiera
no sé cómo ni sé
con qué pretexto
por fin me necesites
¿Cómo no caer rendida ante Corazón Coraza?:
…
porque te miro y muero
y peor que muero
si no te miro amor
si no te miro
porque tú siempre existes dondequiera
pero existes mejor donde te quiero
…
Así es que me puse a buscar otras obras suyas, como quien dice, para confirmar lo que ya sabía (que este hombre fue el romanticismo en carne y hueso) y me topé con un poema que todo mundo busca en google: Te quiero.
Lo que me encantó es que la razón para querer a esa persona, no son mariconaditas como el reflejo de la Luna en su pupila, si no el ser la compañera en la lucha constante de la vida.
Y ni que decir de Si Dios fuera mujer… es más… no voy a opinar para que ustedes me digan lo qué piensan.
Conclusión: Mario Benedetti me enseñó que soy una amante de la poesía, quien estaba hundida en la negación rotunda. Que ese pensamiento retrógrado que lo escrito en versos son cursilerías, es una total y completa falacia. Que para decir que se ama, se puede hacer en rima, siendo real y sin entrar al terrible las rosas son rojas…
En un mes: Jorge DeBravo y yo
Posted on: 7 November 2011
Pasando los dedos por mi pequeña bibliotequita, me topé con una belleza que me regaló mi amiguita La Pianista: Milagro Abierto, de Jorge DeBravo.
¿Qué mejor manera de empezar mi camino travieso hacia la lírica que con poeta costarricense y que, además, fue un regalito del corazón?
Así es que, lo saqué y me senté en una calurosa tarde de verano a disfrutar.
Él fue una de esas mentes esplendorosas que se esconden en lo recóndito de los pueblitos más alejados, pues creció en Guayabo de Turrialba de Cartago de Costa Rica. Amén.
A los 15 años se graduó de la escuela y se tuvo que salir del colegio para trabajar en la Caja. Se casó a los 21 años, tuvo dos hijos; a los 27 terminó el colegio y se puso a estudiar periodismo; falleció en 1967 a los 29 años en un accidente de moto.
Para empezar, una de las cosas fascinantes que encontré en él fue el realismo con que miraba su arte: “No me gustan los poetas ininteligibles. Se los medita durante horas y no se los entiende.” Cuando lees sus versos te das cuenta que, su objetivo al escribir, no era lucir su habilidad, si no que enviar el mensaje claro, no enredarnos entre muchas metáforas y símiles.
Jorgito encontró en la poesía una forma de luchar contra la desigualdad, una manera de tirarle piedras a los que provocaban injusticias, como en los versos de Consejos para Cristo al comenzar el año:
Yo – el menos – ya estoy bien cansado
de oír que llaman héroe al que mata
cien hombres defendiendo a un tirano
que se mama los pechos de la patria.
—
Podrías darles lecciones a los curas,
recordarles lo que es el cristianismo,
cambiarles el cerebro a algunos tipos:
A los políticos y a algunos dictadores
presumidos.
O como en Hombre, donde se nota su desesperación por hacer valer su condición de humano y exige igualdad:
Soy hombre, es decir,
animal con palabras.
Y exijo, por lo tanto,
que me dejen usarlas.
Pero dejémonos de varas, porque cualquier poeta (hombre o mujer) termina escribiéndole al motor de todas las cosas: el amouuuurrrrggghhh!
En Nocturno íntimo, describe como el verdadero amor se vive en la realidad de la Tierra y no en las fantasías imaginarias:
Te amo simplemente, sin fatigas,
sin grandes miedos, por lo que tú eres.
No por los sueños que fabrico a solas,
sino por lo que das y lo que tienes.
Del que me enamoré y me parece uno de los poemas más románticos que esta tierra ha podido engendrar, el segundo soneto de Dos sonetos de amor humano:
Desde este día, Amada, estoy dispuesto
a serte mesa, lecho o almohada.
A ajustarme según tu presupuesto
y a callarme si te hayas enojada.
Si vas de compras serviré de cesto.
De almohadón si te encuentras fatigada.
Compondré lo que tengas descompuesto
la radio, el corazón o la mirada.
Te vestiré si quedas desvestida.
Te nutriré si quedas desangrada
en cualquier rinconzuelo de la vida.
Seré el esclavo de tu amor en cada
ocasión que me des lo que te pida
y quieras ser también esclavizada…
Conclusión:
Jorge DeBravo me enseñó que la poesía es libre de expresar cualquier preocupación que aqueje la mente atormentada del poeta. No se limita al amor ni a la cursilería. Es una herramienta de color que se usa para que el mundo escuche la verdad.
Y si de amor se trata, no tiene porqué rayar en lo ridículo, sino más bien en la belleza que rodea al amor: la simplicidad de la cotidianidad.
La culpa la tiene un toro
Posted on: 1 November 2011
- In: En un mes | Sugerencias | Vida
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Perdón, perdón, perdón… perdóncitooo!!!
Por no haber escrito sobre mi aventura poética, pero prometo tener una excelente razón: me fui a meter en la boca de un toro… ¡y sobreviví al intento!
Sí, damas y caballeros, tengo un nuevo sello en mi pasaporte que dice REPÚBLICA DE PANAMÁ!
Sin entrar en mucho detalle, mi amiguita Lisa me dijo que fuéramos: salimos un jueves, terminó un domingo y no sé qué parte de mi cerebro hizo la matemática que sería cool no llevarme mi computadorcita para desconectarme del mundo… lo cual fue una gran falacia pues pasé mucho tiempo maldiciendo el maldito software de celular que no me dejaba ver mis status en Facebook como Dios manda.
Y este es el resumen de lo que allí aconteció:
Tengo novio nuevo. Su nombre es don C., y es capitán de barco… bueno, de una lanchita con sillas y motor… Digamos que en una hermosa bahía llena de espectaculares islas, ¿qué mejor que tener novio con bote?…¿y con una hermosa pancita birrera?… Les juro: eso fue amor a primera vista.
Me compre un Trits. Sí, una de las ventajas de la globalización. Como es costumbre en muchos de nosotros, pedí una cucharita. La chinita me dijo: “¡NO! Eso come con mano.” Ahí se acabó el asunto porque siguió atendiendo a otra persona.
Lo que pensé fue: ¿USTED me va a decir a MI como comerme un Trits? YO lo probé mucho antes que USTED y CON UNA CUCHARITA!!!!
Igual, mis pasos de indignación me llevaron a comérmelo con la mano en mi habitación.
Flipper y yo somos BFFS. Dentro de las maravillas que ofrece Bocas está el avistamiento de delfines. Hay una mini bahía donde ellos viven, se alimentan y crían a sus pequeños bebitos.
Uno está en silencio esperando y de un momento a otro, aparece una aletita bebé a la par de una aletita mamá. Ha sido una de esas asombrosas escenas de la naturaleza que uno tiene que vivir.
En eso, el capitán de la embarcación empezó a dar vueltas para hacer olas y… PUFFFF, SPLASHHHH… saltaban juguetones.
En ese momento de alegría y juegos nos hicimos BFFs.
Cangrejo 1 – Martha 0. Así es que yo me dije a mi misma: mi misma, estos son los momentos en los que hay que probar de todo, como el cangrejo con arroz de coco. Yo no sé cómo yo pensé que vendría en una presentación diferente, pero esa carajada parecía como que hubieran acostado a Aragog en un plato.
Para rematar, semejante mastodonte marino tiene una concha que ni dándole de a golpes contra la mesa lo quebraba. No hubo de otra que devolverlo a la cocina para que le dieran de martillazos (literalmente) y si no hubiera sido por Lisa, se hubiera quedado ahí.
Cuando el mar esta picao, las tangas salen de fiesta. Nos fuimos a Red Frog: una playa increíble, de arena dorada y un mar de aguas transparentes, que se revolcaban incansablemente entre olas que se repetían de tres en tres.
Logré mover mi cabeza de semejante vista para decirle algo a mi amiga, pero tuve que detener la trayectoria de mi cabeza: una tanga de la bandera de Australia que llevaba un buen chiverre por encima, cubierta en canas.
Son ese tipo de cosas en las que estas segura que vas a regresar a buscar un perro guía porque fijo vas a perder la visión. Es tan terrible, que hay que compartirlo con el mundo entero, pero mi cámara se dañó y no lo logré con el celular.
He sobrevivido: Si hay algo a lo que le tengo pánico son a las carreteras propensas a los derrumbes (como la del Zurquí) y las pangas con motor (como los taxis que te llevan a Colón) Así es que de ida, le di muchas gracias a Morfeo por abrazarme la mayor parte del trayecto.
Pero en el bote, lo único que pude hacer fue invocar la oración de las mujeres de mi familia (ay, por la Santísima Trinidad y la sangre de Jesucristo, el manto santísimo de la Virgen María, por los clavos de la cruz, padre Pío, Santa María de Cascia, que por el amor de todos los Santos, QUE ESTA PANGA NO SE VUELQUE)
De regreso, un espantoso olor a gasolina comenzó a invadir mi espacio y ¡ROOOAAWWRRR!, se detuvo la lancha.
Lo primero que hice fue ver en un ángulo de 360 grados, para encontrar el bote más cercano hacia donde nadar. Ninguno a la vista.
Arrancó de nuevo y el tipo le metió chancleta como si temiera por su vida… pero ¡ROOOAAWWRRR!… se volvió a detener.
Aquí fue cuando busqué la orilla más cercana y me di cuenta que era causa perdida porque fijo me iba a cansar antes de llegar hasta allaaaaaaaaaá.
Esto pasó por lo menos unas cuatro veces y en algún momento me acordé de una conversación con un compita sobre la muerte: Jim Morrison pensaba que uno tenía que experimentar la muerte, porque, al final de cuentas, solo pasa una única vez… entonces, que qué era esa vaina de morir mientras se dormía.
Y yo dije: diay si, ahora es cuando… así es que sigámosle el consejito a Jimmy (porque soy muy dramática) Solo por aquello, pelé las guayabas para no perderme ni un segundo.
Pero no pasó a más (evidentemente), pues llegó otro bote para hacer un trasbordo.
¿Ven como si tenía una buena razón para lo de la poesía?
¿Qué hacer en los días lluviosos?
Posted on: 18 October 2011
- In: Marthadas | Sugerencias
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En mis épocas de infancia cuando llovia, mi hermano El Macho y yo, nos arrodillábamos en el sillón de la sala de doña Yelba, para ver por la ventana y sentir las horas de diversión desperdiciadas porque no podíamos ir a jugar bola, andar en bici o en patines.
Yo adoraba cuando doña Martha nos hacía chocolate caliente con marshmallows: compraba de los gigantes y ponía uno en cada taza. Para cuando llegaba a nuestras pequeñas manos, ya se había derretido y se había convertido en una pequeña capa de dulce por encima de la leche achocolatada, que se pegaba en nuestros bigotes. A veces nos dejaba sacar las almohadas y las cobijas del cuarto, para ver televisión en la sala-comedor. Siempre nos peleábamos unos silloncitos y el resto, sentados en las sillas del comedor, viendo cualquier película que dieran en canal 7.
Hoy, con estas lluvias que no paran, ya no hago esas cosas (a excepción del chocolate caliente)… pero hay que encontrar formas de mantenerse entretenidos porque digamos que si no, nos matamos todos del aburrimiento.
Tengo que admitir que he encontrado muy cómodo haber puesto ese viejo router para poder internetear desde mi camita, calientica, bajo mis cobijitas, con mis caninas al lado, esta pequeña computadorcita en mi regazo, la TV al frente y con un maldito control remoto que no funciona…
…¡Y YO ME REUSO A PONER MI PIESITO EN EL HELADO PISO DE CERÁMICA!…
(a menos que sea absolutamente necesario)
Me he visto sumergida en la navegación rotativa de diferentes páginas de las que no podría faltar Facebook, porque una vez que has creado un perfil, tu vida depende de él.
Obviamente, me meto en La Nación, CNN, El País o la BBC para tener algo de que conversar cuando veo a los colegas, pero no paso mucho tiempo ahí. Me empieza una especie de urticaria rara.
Seguidamente, hago un repaso de mis blogs favoritos:
Además, he aprovechado para ponerme al día con viejas películas que no había tenido tiempo de observar:
- Mujercitas
- El Profe (¿sabían que salen don Ramón y la Bruja del 71 como los papás de uno de los alumnos? Un poco de trivia nunca cae mal.)
- El Mago de Oz
Y vos, ¿qué hacés cuando la lluvia no deja de caer?
En un mes: La poesía y yo
Posted on: 15 October 2011
- In: En un mes | Libros | Sugerencias
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Sí, lo admito: soy una nerd que le encanta leer. Pero es que mi amor por la literatura se ha limitado a la prosa por decisión, más que por gusto.
Todo comenzó en el colegio cuando nos tocaba leer poesía para definir métricas y ritmos, sílabas y acentos, versos de 8 o 12 o 1 000 sílabas, que si había un símil o una hipérbaton, que si correspondía al romanticismo, al nacionalismo, latinoamericana o si ya era amada por el universo entero.
Nunca me enseñaron a amarla. Nunca me sentaron para que la leyera y apreciara la astucia y el valor de poder abrir la verdad oculta en lo más profundo del corazón, para demostrar el humano desvalido por sus sentimientos.
Para rematar, los autores de las grandes poesías son hombres que se traen abajo toda idea preconcebida de lo que un macho que se respeta debería ser.
Me limité a verlo como algo cursi y ridículo que una mujer con tendencias feminista y comunista, no podía darse el lujo de valorar como un modo de vida (o por lo menos así lo consideraba en el colegio) Simplemente, no le di oportunidad y decidí que nunca me iba a gustar.
Hasta que llegó Pablo Neruda y su Poema XV. Lo pongo así: en mis fantasías imaginarias de adolescente, el hombre de mi vida me lo leía el día que declaraba su amor.
Otro que me mata, me deshace, me derrite en un charco de romanticismo puro es E.E Cummings:
Llevo tu corazón conmigo, lo llevo en mi corazón,
nunca estoy sin él.
A cualquier parte que voy, vas tú.
Así es que, esta noche (que van a ser de todos los sábados durante este mes) voy a leer un hermoso poema de un autor diferente cada vez, y darles una oportunidad porque de poetas y locos, todos tenemos un poco…
… y luego les cuento que tal me fue… si me quieren recomendar alguno, pues no duden en contarme…
- In: Carrera | Sugerencias
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Les recomiendo fervientemente los TEDTalks. Estas son conferencias de 3, 5 o 17 minutos ofrecidas por los cerebros más grandes de la existencia del ser humano, hablando de todo lo que hacen para hacer del mundo un lugar mejor, desde un punto de vista científico, artístico, ecológico, psicológico, creativo… ustedes mencionen el tema, que fijo ya se habló en TED. Están en inglés, pero todos tienen opción de subtítulos.
Y sí, lo admito, soy una cerebrito que es fan en Facebook, suscriptora en YouTube y de vez en cuando, me meto en su página principal para absorber información general sobre situaciones que me agobian, como liderazgo en el trabajo, pero principalmente cómo hago para incrementar mi creatividad cuando paso por episodios del famoso writer´s block.
En una de tantas, me topé con el TEDTalk de Elizabeth Gilbert, escritora del afamado libro Eat Pray Love. Como nota aparte, digamos que siempre he querido ser la versión latina de ella, es decir, una escritora que viaja por el mundo para encontrarle el verdadero sentido de la vida, disfrutando de los placeres de un buen plato de pasta con una buena copa de vino tinto, para luego sumergirse en una clase de meditación yogística y terminar el día entrepiernada de un maravilloso macho masculino que se respeta… suspiro…
Volviendo a su conferencia, ella habla sobre la creatividad y como quitarnos semejante yugo de culpabilidad, a nosotros, las mentes torturadas que deseamos ser artistas en cada una de nuestras áreas. Expone esta increíble teoría sobre el origen de la genialidad que se remonta hasta las civilizaciones antiguas: el ser creativo no está en uno, sino que es un duende mágico que te susurra al oído las grandes ideas.
Ese pensamiento mitológico de un genio externo, al que le puedo echar las culpas por mi pavor a la página en blanco, me dio una paz… porque ya todo tiene sentido.
¡Sí claro! Todos esos momentos de angustia, en la que una idea espectacular llega a mi cabeza, justo en el momento menos indicado, ha llegado a su fin, pues simplemente veo a la esquina superior izquierda (donde me imagino que el bicho está sentado) y simplemente pienso: “¡NO EMPECES! ¿No ves que estoy en media reunión con el cliente hablando de los riegos de llevar a cabo este implementación? Escríbalo usted en alguna parte y después me la cuenta. Yo ahorita, no puedo.”
¡In your face!
Estoy segura que muchos deben de estar pensando que soy la más esquizofrénica de todas y que ahoritica llega una ambulancia del psiquiátrico a ponerme la chaquetona. Pero, ¿es que acaso no piensan así de todos los que nos aventuramos al área creativa, como la música, la pintura, la literatura? Vean a Van Gogh… al rato y no estaba tan loco como la gente piensa… simplemente vivía en una era donde su genio no podía ser totalmente comprendido.
La verdad, al final del día, estoy dispuesta a soportar esa mirada de reojo, de incomprensión, pues se los aseguro que mi discusión mental con mi genio inoportuno me ha dado mejores resultados de los que hubiera imaginado. Prueba de ello es que, últimamente, han tenido la entrega semanal de este, su blog.
Pueda ser que me ayuda a organizar mis momentos de geniales y crear espacios en mi día para sentarme a garabatear. O que, en parte, me dio la oportunidad de echarle la culpa a algo más si no escribo a tiempo, como buena tica (“No, no he vuelto a escribir. Es que mi genio se incapacitó por un zapatazo le que tiré el otro día y le di en medio del ingenio… vos sabés como son en estos días…)



