Los feos están de moda
Posted on: 14 May 2011
- In: Amor
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Y lo vuelvo a repetir: los feos están de moda.
Hace días vengo evaluando a los actuales novios o maridos de amigas, conocidas, amistades y demás… y tengo que admitir que estoy sorprendida de ver a señoritas extraordinariamente hermosas con caballeros extraordinariamente normales (sin ánimos de ofender a ninguno)
Es más, uno escucha a la gente: “¿Viste al novio de Carlita? Ay, pero es que ella esta muy bonita como para él.” O también: “Ay tan bonita esa muchacha como para ese hombre…”
Bien lo dice doña Yelba, mi señora abuela: la suerte de la fea, la bonita se lo desea… también dice que a coyol partido, coyol comido, pero ese no viene al caso.
Mi punto: la imagen de aquel hombre con belleza angelical, casi que recién bajado del Olimpo, para ser admirado por nosotras las simples mortales, ha sido derrocado por la revolución autentica de los hombres comunes y corrientes.
Estos hombres con pancillas birreras y papadas que solo ellos ven, bellos ojos de renacuajito, torpezas dignas de un nerd, con particularidades salidas de Monk… han desarrollado un sinfín de cualidades en lo profundo de su ser que han embelesado a mis tan queridas compañeras de género: son caballerosos, inteligentes, simpáticos, humildes, las hacen reír y, sobre todo, inventarían cualquier cosa en esta y la próxima vida, con tal de verlas felices.
Entonces, la teoría de mi amigo Anelka no esta tan lejos de la realidad: los menos atractivos son mejores porque, al verse afectados por la competencia atractiva del entorno, tienen que desarrollar mayores y mejores cualidades para llamar la atención del sexo opuesto (aunque no creo que en aquel momento lo haya dicho exactamente así.)
Ahora bien, no es solo el desarrollo de personalidades excepcionales, sino que también la vida dura y cruel de las mujeres solteras en esta sociedad, nos ha obligado a madurar a punta de trompadas, para darnos cuenta que esos ojos verdes empotrados en una tez morena es simplemente un cascarón y que Dios nos libre de todo mal si empieza a escupir palabras sin sentido y ¡qué tristeza!
Así es que, tal vez, no es tanto lo feo o lo bello, si no que lo real. Lo vemos en anuncios publicitarios como los de Dove, donde salen estas bellas mujeres curvilineas, o como los de Axe donde el hombre (no las chicas, obviamente) es un tipo cualquiera, con pelo en pecho, pancita y bronceado tipo leche.
Hemos llegado a un punto, como sociedad, en el que ya no se esta en aquel hervidero en la búsqueda de la perfección, la belleza, lo único, cuando hablamos de imagen y de pareja. Más bien, buscamos lo sincero, lo normal, lo común, para no sentirnos únicos, si no acompañados.
Sin dejar de lado el que nos tratan como reinas.
Así es que, hombres bellos que endulzan la retina, cuiden sus espaldas, miren por encima del hombro: el hombre feo viene atacando fuerte, valiente y parece que va ganando.
18 May 2011 at 18:13
Es que los feos tienen su “tumbao”. ¿por eso el dicho que reza: “La suerte de la fea la bonita la desea”? (aunque al revés). El tema es que un feo se siente afortunado de estar con una mujer (más si es guapa) y así la cuida más. Te invito a leer mi blog http://wp.me/1tlwQ
21 May 2011 at 04:50
Felipe,
Creo que tienes razon… por ponerlo de alguna manera, será que los feos llevaron tanto palo en su adolescencia que cuando encuentran a alguien, les da miedo que se desaparezca por arte de magia?… hmmm… habrá que ver…
Ahora me doy una vueltita por tu blog.
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