Las lecciones Marthianas sobre la vida.
Posted on: 31 May 2010
- In: Vida
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Aunque no lo parezca en primera entrada, me han acontecido cosas a las que constantemente me dicen: “Mae, Martha, solo a usted le pasan esas varas.”
Estas son algunas de las lecciones que he aprendido:
Tus hermanos son con quienes vas a compartir la mayor parte de tu vida. En algún punto, por más que me cueste admitirlo, mi mamá va a fallecer y mi papá siempre ha sido mantequilloso. Los amigos nos siempre están ahí y los conocidos, van y vienen.
Los amigos no reclaman. La amistad es un regalo maravilloso de Dios, que no todos tenemos el lujo de disfrutar. Por eso, yo no reclamo si no me llaman, no me invitan, no me buscan. Cuando me llaman, me invitan o me buscan me llena mi corazón de felicidad al darme cuenta que, aun y a pesar del tiempo y la distancia, seguimos siendo tan amigos como siempre. Y viceversa.
Muchas veces es mejor callar. Lo lamentable es que, la mayoría de veces, me doy cuenta que era lo mejor cuando ya despotriqué. Pero cuando escucho, tengo mejores armas para contestar o desarrollo la humildad para admitir que estoy equivocada.
Casa de herrero, cuchillo de palo. Yo soy comunicadora y me cuesta expresar cuando algo me molesta. Tista arregla conexiones de wireless y al router de la dueña del apartamento todavía se le desconfigura el DNS server. Una amiga es psicóloga y está más loca que una cabra. Conclusión: estudia por pasión y lo que realmente no quieras hacer en tu hogar.
Hay que discutir. Es saludable saber que la gente piensa diferente a uno. Más allá de eso, es importante aceptarlo. El darse cuenta que, en la mayoría de las situaciones, no hay ni bueno ni malo, solo diferente. Pero cuando la raya se difumina y parece que empiezan a marcar el cuadrilátero, prefiero sacar un chiste y reír un rato.
Los secretos son buenos, pero sin abusar. Pero no revelar porque tus papás se divorciaron es demasiado. O el mantener una relación romántica en secreto… bueno… algo anda mal.
Ser positivista es de lo mejor. Si sos positivo y miras la vida con entusiasmo todos los días, veras que todos los días traen maravillas. Si sos negativo y solo ves el vaso medio vacío, seguirás nadando en el tanque séptico y no lograras salir. Lo peor de todo: el negativismo es una enfermedad que se contagia. ¿En serio se la quiero transmitir a mis amigos? No lo creo.
Hacer algo bueno todos los días. En un momento de crisis existencial, una amiga me dijo que hacer una cosa buena a favor del prójimo, todos los días, ayudaba a la salud mental. Va a sonar extraño, pero la verdad es que funciona y se siente una gratificación que no había sentido antes.
Nadie tiene derecho a decirme que no puedo. Si me lo dicen, me agarro de ese “no” para tomar impulso y demostrarle al mundo que si puedo. Como cuando Tista me dijo que yo no iba a soportar bañarme con agua fría. Dure dos meses congelándome todas las mañanas, hasta que me di cuenta que el recibo de la luz bajó solo 100 colones.
Lo bonito es para usarlo hoy. ¿Cuántas cosas me he comprado para una ocasión especial que nunca llegó? Me di cuenta del desperdicio cuando abrí un closet de mi abuela: repleto de ropa que ella no se puso, por esperar el momento adecuado. Cosas que no se va a poner porque ya no le queda.
Dios me ama tal y cual soy. Entonces, ¿por qué voy a cambiar para que otros me amen? Bien lo dijo mi santa madre: “El tipo que quiere estar con usted, le va a soportar todo el paquete, va a mover el cielo y la tierra para estar con usted… así es que deje de llorar por un pendejo que no sabe lo que acaba de perder.”
El mañana no existe. Así es que, si quiero bajar de peso hoy, salgo a correr hoy, duermo bien hoy, como saludable hoy.
4 Responses to "Las lecciones Marthianas sobre la vida."
Guera, me encantan tus historias.
Love You!
Me gustó mucho, y me parece que todo es como parte del “ya aprendí” un montón de cosas… el tema es saber que hacer con las cosas que ya me di cuenta que no servían!
Todos tenemos ese tipo de historias, en las que sabemos que las relaciones en la casa siempre van a tener su punto disfuncional, pero igual van a seguir ahí entonces hay que aprender a llevar las cosas, igual brete y las ocurrencias de los jefes
Eventualmente apoyo la filosofía del positivismo… a veces es más fácil jalar buena vibra así, disfrutar el día a día que bloquearse por lo que no se tiene, sin ver las cosas que si tenemos
pd… le vendo servicios de corrección de estilo! jaja
31 May 2010 at 15:34
Martita dem bueno! Me encanta este artículo, fácil es mi preferido.
31 May 2010 at 16:01
Que dicha! Supero al de donna Florinda?